-
¡No me puedo creer que estemos en
el backstage!
-
Yo tampoco, ¿crees que ya estarán
aquí Cris?
-
Sí, el de los tirantes con buenos
bíceps es Louis. Sí, definitivamente ya
están aquí. – dije girándome hacia Sofía que ya había salido corriendo a
saludarles.
-
Hola chicos, habéis estado genial
en el escenario.
-
¡Chicas! – gritaron todos – Muchas
gracias.
-
Nos ha encantado – comenté yo, que
acababa de aparecer - ¿Qué, nos habéis echado de menos? - pregunté mirando a Liam de reojo.
-
Ya lo creo – admitió éste - ¿Vais
a volver a Londres?
-
Sí, pensamos volver en verano y
así ir preparándolo todo para los estudios. – contesté yo, que ya me había
enfrascado en una conversación con Liam.
-
Hola Sofí. – se le acercó Harry
mientras le daba dos besos - ¿Ya tenéis alojamiento?
-
No, todavía no. Pensábamos
alquilar un piso para las dos, pero no hemos encontrado ninguno decente aún.
-
En ese caso dejadlo todo en
nuestras manos. Cuando lleguéis a Londres, nos llamáis y os llevaremos a
vuestra nueva casa. – me dijo Louis.
-
¿¡En serio!? – dijo Sofía
asombrada - ¿Vosotros nos vais a conseguir piso?
-
Sí, y no solo eso, montaremos una
fiesta de bienvenida. - nos avisó Harry
– ¡No os desharéis de nosotros tan fácilmente!
-
Chicos, ¿por dónde está el baño?
Me estoy meando desde que llegamos, pero de la emoción ya se me había olvidado
– dijo Sofía.
-
Para ir al baño, tienes que entrar
por la puerta que hay al fondo a la derecha y cruzar el comedor. Encontrarás
unas puertas verdes donde están los baños. – dijo Liam.
-
Gracias, ¡ahora vuelvo! Cris,
compórtate. – añadió Sofía.
-
Bueno, entonces confiamos en
vosotros para buscarnos un piso. Pero recordad que nosotras no tenemos tanto
dinero como vosotros, buscad algo que sea asequible para la clase media.– dije
yo entre risas.- Y que tenga varios dormitorios, aspecto agradable, un
vecindario bonito...
-
Sí, su majestad, todo lo que pida.
– dijo Louis cortándome.
-
Vale, perdón. Es sólo que quiero
que todo sea perfecto. Este viaje a Londres es la manera de demostrar a mis
padres que me las puedo arreglar sola.
-
Todo saldrá perfecto, confía en
nosotros. Buscaremos por todo Londres si es necesario, y no pararemos hasta
encontrar la adecuada para vosotras. – dijo Zayn orgulloso.
-
Bueno, bueno, no exageréis las
cosas. – dije entre risas. - Bueno, contadme, ¿qué hay de vuestra vida? ¿Es muy
duro estar viajando todo el rato?
-
Es duro, por supuesto que sí, pero
adoramos a nuestras fans, y estamos cumpliendo nuestro sueño, lo cual es muy
excitante. – dijo Harry con una enorme sonrisa en la cara mirando a Louis,
quién asentía.
-
¿Qué opinas tú, Liam? Estás muy
callado.
-
¿Eh? ¿Opinar de qué? Perdona,
estaba perdido en mis pensamientos.
-
Sobre la locura de las fans y el
tour.
-
Pues a mi me encanta, pero muchas
veces se hace pesado no tener a nadie a tu lado para que te recuerde quién eres
en realidad, porque esta vida es muy alocada, y es fácil perder la cabeza.
-
Hablando de recordar, tengo unas
pulseras para todos, para que siempre os acordéis de nosotras y nos tengáis siempre
cerca. Tomad, un para cada uno.
-
¡¡Muchas gracias, es muy bonita!! –
dice Liam abrazándome para darme las gracias.
Me quedé un rato abrazada a él, como una
tonta, deseando que ese momento durase para siempre, hasta que Harry lo apartó
de mi y me abrazó él.
-
De nada, chicos. Espero que haga
efecto y nos os olvidéis de nosotras. Por cierto, ¿por dónde anda Niall? Tengo
aquí su pulsera.
______________________________________________________________________________
|
-
Me encuentro mal, estoy mareada de
tanta emoción y encima me meo así que me dirijo al baño. No soy la única que ha
tenido esa idea, hay alguien en el pasillo y creo que es Niall.
-
Hey Niall, ¿Qué haces aquí?
-
Hola – me dice sonriente- es que
me he escabullido un momento porque tenía hambre, ¿y tú?
-
Pues iba al baño, ya sabes, con
tanta emoción… – ambos nos reímos, estábamos muy cerca el uno del otro en ese
estrecho pasillo y notaba su respiración en mi cara.
-
Ven, te acompaño - me coge de la
mano y me lleva con él
-
Más de una vez me he perdido con
tanta puerta. Por cierto, ¿qué día tenéis el vuelo?
-
La semana que viene - de repente
sus ojos se iluminaron.
-
¡Genial! - de repente sin venir a
cuento se detiene y me sonríe - Por cierto todavía esta ese asunto de los
sándwiches de la última vez…
-
Ups, lo siento, te voy a compensar
por eso te he traído unas Oreo, es lo único que me cabía en el bolso y una
pulsera para que os acordéis de nosotros, la tiene Cris.
-
Eso suena bien, - entre risas - pero
yo estaba pensando en una cena cuando vengas a Londres - me dijo levantando la
voz, ya que yo ya había entrado por la puerta del baño.
-
Me parece bien – le contesté
saliendo rápidamente del baño con lo que me resbale con un trozo de papel y
Niall me cogió al vuelo. Teníamos las caras a pocos centímetros y nuestros ojos
fijos en los labios. Me levanté rápidamente y Niall me soltó.
-
Perdona, son estos papeles de baño
tan traicioneros- me puse roja como un tomate, y el al verlo no pudo evitar
reírse.
-
Te entiendo – y me besó en la
mejilla, el también parecía un poco nervioso.
-
Creo que deberíamos volver con los
demás, es hora de irse y Cris me estará esperando.
Nos dirigimos de vuelta a donde los demás que
ya se estaban despidiendo de Cris, así que me despedí yo también de ellos, le
di la pulsera a Niall quien me regalo una sonrisa dulce y un abrazo tierno y nos
fuimos.


